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sábado, 27 de octubre de 2012

¿Miedo?


Al leer un artículo del ABC de Antonio Hernández-Gil

“Abro los libros de derecho y de moral…;… salgo y miro a mi  alrededor…”
Antonio Hernández-Gil mediante estos fragmentos de Rousseau nos adentra en una reflexión tan asumida en nuestra sociedad; Tan asumida que da miedo. 
¿Por qué no nos oponemos y dejamos esta pasividad?
Es más que todo eso.
Yo me levanto, y miro a mi alrededor. En la televisión, en internet, en los periódicos y tengo esa sensación de que la mayoría de las cosas que nos cuentan son mentira (por no decir todas).
Las cosas van a peor, la democracia pasa a ser miedocracia.
Los gobernantes parecen no ver más allá y pretenden vivir en la ignorancia. Aunque más bien, pretenden quenosotros vivamos en ella.
Hobbes en el Leviatán ya propugnaba su doctrina de la forma de organizar la sociedad, además de subordinarse a un Estado. Un Estado legítimo que tenga el poder sobre todos los demás y que limite al hombre ateniéndose a unas normas sociales.
Aquí entraré en otra idea complementaria que nos daba Weber con su significado de Estado y política para ir acercándonos más a la actualidad. 
¿Qué es política?  Vamos a entender solamente “…la dirección o la influencia sobre la dirección de una asociación política: en la actualidad, de un Estado”. 
Pero este Estado, además, posee la violencia física y él pone los límites de ésta para tener el poder. 
Este no es su único poder, pero sí es el que lo hace estar en dicha posición. La supremacía que se otorgan hace que ellos controlen el derecho a la violencia física y ellos permiten que unas asociaciones la usen  o no.
Estas reflexiones podemos verlas a día de hoy en las recientes manifestaciones por la cantidad de recortes sociales que están llevando a cabo. No hay más que ver a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado usando esa lícita  violencia. Antonio Hernández-Gil habla de desesperanza, de temor, de miseria, marginalidad; de todo lo que ve a su alrededor mientras los gobernantes solo se preocupan por unas elecciones que se combaten en el aire, ya que nada se lleva a cabo después.
También se habla de que el miedo lleva a la inseguridad, y ésta a una política autoritaria.
En este sentido, lo más importante es la educación. Se tiene que invertir en una juventud bien educada en todos los sentidos. No solo en todas las doctrinas que nos podamos encontrar, sino también en la moral y en saber vivir en sociedad. Si asesinamos esa educación, estamos asesinando una de las partes más importantes que hacen falta en nuestra sociedad. 
Recientemente, se están llevando a cabo numerosos recortes en educación entre otras cosas. Miles de jóvenes se quedan sin poder seguir formándose. Quién sabe si seremos alguno de nosotros el próximo año. Pero no podemos darles más poder a los de arriba ni dejar que sean los más fuertes. Hay que confiar en la democracia y confiar en un cambio que deje atrás las políticas económicas y se centre en el pueblo. 
Un punto clave del cambio es empezar por la Constitución, y saltarse esa “cláusula de intan­gi­bil­i­dad implícita”
 que hace imposible su reforma.

El autor se pregunta, si no habrá en esta sociedad más poblada y más culta, pensadores para idear un futuro mejor. Yo le respondo que si seguimos confiando en que es posible y seguimos educándonos, además de dejar la pasividad y avergonzarnos por la ignorancia, llegaremos a construir las bases de una sociedad mejor y mejor dirigida y organizada. No será fácil pero tenemos que dejar claro que somos nosotros, los ciudadanos, los que tenemos el poder.
Como dijo Albert Einstein, “El Estado se hizo para el hombre, y no el hombre para el Estado. Es decir, el Estado debe ser nuestro sirviente y no nosotros sus esclavos”. 

miércoles, 24 de octubre de 2012

Civilización


C̶i̶v̶i̶l̶i̶z̶a̶c̶i̶ó̶n̶

Desde nuestro interior resulta sencillo juzgar la realidad, nos basta un vistazo para formarnos una idea u opinión que usamos como verdadera y en función de la cual nos movemos, pensamos, nos comportamos: actuamos. La mayoría de las veces resulta muy complicado (casi imposible) cambiar una opinión o una idea sobre la cual ya hemos construido una serie de actitudes y comportamientos, que ya forma parte de nosotros y por la que los demás, los que nos conocen, nos identifican. Por este motivo y porque de lo contrario la vida seria una cadena interminable de pensamientos introspectivos que nos impedirían movernos, rara vez nos molestamos en "repensar" lo que damos por hecho.

En la vida actual esto es menos posible aun, ya que tenemos un tiempo muy limitado para todo: tenemos clase a las 9.00, entramos a trabajar a las 16.30, terminar un trabajo de 500 páginas para pasado mañana, ver nuestra serie favorita a las 22.30; hay pantallas y anuncios por todas partes, queremos comprar esa chaqueta de cuero -rápido porque esta en oferta-, ver el partido del domingo en el estadio, tenemos que ponernos en forma para lucir palmito este verano en las playas de Croacia, porque este verano vamos a viajar con nuestros amigos, por eso hay que ahorrar, trabajar duro por el sueldo que sea mientras estudiamos duro para poder trabajar menos duro por un sueldo mayor y así tener más tiempo para ir de compras, de viaje, de fiesta...y todo esto a la mayor velocidad porque somos jóvenes y tenemos que aprovechar el poco tiempo que tenemos, porque a partir de los 30 uno ya tiene que ir sentando la cabeza. De esta manera disponemos hoy en día los jóvenes nuestras expectativas de futuro.

Cuando reflexiono sobre este asunto me resulta imposible no imaginarme a los jóvenes de la Antigua Grecia o del Imperio Romano pensando en su futuro. Ellos no tenían publicidad de ningún tipo, no hacían turismo ni veían la televisión. Ellos estaban realmente preocupados por como sobrevivir (fisiológicamente hablando), tenias que dedicarte a alguna actividad productiva para el correcto funcionamiento de la Polis o Ciudad para poder sobrevivir. Muchos de esos jóvenes dedicaron su vida entera a intentar comer algo todos los días  otros tuvieron mas suerte y fueron capaces de pensar con calma y claridad, y llegaron a ser grandes maestros, filósofos, arquitectos, ingenieros, matemáticos, artistas de todo tipo (normalmente pensamos en la escultura o la pintura cuando hablamos de arte antiguo, pero ¿y la música, la poesía  el teatro...?), exitosos gobernantes y líderes militares que contribuyeron entre todos a crear y mantener durante siglos intempestivos una civilización que ha permanecido inmortal durante la historia. Hicieron grandes descubrimientos, grandes inventos, grandes cosas, tuvierongrandes vidas.

Todo esto fue posible porque no existía entonces una perspectiva individualista generalizada como la que existe ahora en el mundo globalizado. Actualmente no gobiernan los gobernantes, no defienden los militares, no innovan los arquitectos e ingenieros, (¿sigue habiendo filósofos?), sino que mandan los mercados, se busca el mayor beneficio individual, se trafica con armas, drogas, y deseos, con infancias, con terrorismo, con miedo. Todos queremos subirnos unos encima de otros cuanto antes, nadie quiere quedarse abajo y formar la base de la sociedad porque se nos bombardea con falsas esperanzas y expectativas e ilusiones que nos pasamos media vida persiguiendo, no nos paramos a pensar porque eso es perder el tiempoAsí, somos incapaces de mantener un gobierno sólido durante mas de 8 años, nos criticamos los unos a los otros, competimos con oscuras motivaciones, somos presos de nosotros mismos porque nos obligamos a seguir por el mismo camino para no quedarnos atrás. Me pregunto qué clase de civilización representamos todos nosotros.

http://youtu.be/plDV9jTRKXw